La dieta antiinflamatoria se basa en alimentos integrales, principalmente plantas, con proteína de calidad. Incluye abundantes frutas y verduras, que proporcionan vitaminas, minerales, antioxidantes y fibra que protegen las neuronas. Los granos integrales proporcionan carbohidratos complejos que estabilizan el azúcar en sangre y apoyan la función cognitiva. Las proteínas de calidad, incluyendo pescado, huevos, legumbres y nueces, proporcionan los aminoácidos necesarios para la construcción neuronal.